Bregman rechaza baja de imputabilidad y defiende menores

Postura de Bregman sobre la baja de imputabilidad
La dirigente de izquierda Natalia Bregman se pronunció públicamente en contra de la reducción de la edad de imputabilidad, cuestionando la política promovida por el gobierno nacional. Según su perspectiva, la baja de imputabilidad representa un retroceso en materia de derechos de menores de edad y acceso a la justicia juvenil.
La posición de Bregman respecto a la edad de imputabilidad se centra en argumentos vinculados a la protección de la infancia y adolescencia en el sistema penal argentino. La dirigente aseguró que los menores de edad que cometen delitos requieren abordajes rehabilitadores y educativos, en lugar de ser sometidos a procesos penales ordinarios.
Críticas al proyecto de reducción de edad
En sus declaraciones, Bregman dirigió sus críticas hacia el presidente Javier Milei y su administración, señalando que la iniciativa de bajar la edad de imputabilidad carece de fundamentos científicos sólidos. La legisladora enfatizó que existe consenso internacional respecto a mantener sistemas especiales para menores que enfrenten conflictos con la ley penal.
La baja de imputabilidad propuesta buscaría permitir que adolescentes de menor edad sean procesados en tribunales ordinarios por delitos graves como robos y homicidios. Bregman cuestionó esta medida argumentando que la evidencia demuestra que la privación de libertad no reduce la delincuencia juvenil, sino que la incrementa.
Argumentos en defensa de menores delincuentes
La dirigente de izquierda sostuvo que los menores de edad que cometen infracciones legales frecuentemente son víctimas de circunstancias socioeconómicas adversas. Según su análisis, factores como la pobreza, la falta de educación y el acceso limitado a oportunidades económicas juegan un papel determinante en el comportamiento delictivo de los adolescentes.
Bregman planteó que la solución a la delincuencia juvenil no radica en incrementar las penas ni en reducir la edad de imputabilidad, sino en fortalecer políticas de inclusión social, acceso a educación de calidad y oportunidades laborales para jóvenes vulnerables. Estos argumentos forman parte del debate más amplio sobre cómo aborda el sistema de justicia penal a los menores de edad.
Contexto del debate sobre edad de imputabilidad
El cuestionamiento de la edad de imputabilidad forma parte de discusiones recurrentes en la agenda política y legislativa argentina. Distintos sectores políticos tienen posiciones opuestas respecto a si debe reducirse la edad actual en la que un menor puede ser imputado penalmente.
Quienes apoyan la baja de imputabilidad argumentan que ciertos delitos graves cometidos por menores merecen sanciones más severas y procedimientos penales ordinarios. Por su parte, detractores como Bregman sostienen que mantener sistemas especiales de justicia juvenil es más efectivo para reinserción social y prevención del delito.
Posición internacional sobre la edad de imputabilidad
Organismos internacionales de derechos humanos y especialistas en justicia penal juvenil han expresado preocupación ante iniciativas que buscan reducir la edad de imputabilidad. Estos actores enfatizan que sistemas especiales para menores están alineados con estándares internacionales de protección de derechos humanos.
La Convención sobre los Derechos del Niño y otros instrumentos legales internacionales establecen principios que deben guiar el trato de menores en conflicto con la ley. En este contexto, la posición de Bregman se alinea con recomendaciones de organismos internacionales que advierten sobre los efectos contraproducentes de endurecimiento penal en adolescentes.
Reflexiones sobre la política criminal
La crítica de Bregman a la baja de imputabilidad invita a reflexionar sobre los fundamentos de la política criminal en sociedades democráticas. La dirigente enfatiza que el incremento de seguridad no se logra únicamente a través de penas más severas, sino mediante políticas públicas integrales que aborden causas estructurales del delito.
Este debate continuará siendo relevante en la agenda política nacional, con posiciones encontradas respecto a cómo debe el Estado responder a la delincuencia juvenil. La postura de Bregman representa la perspectiva crítica que cuestiona el endurecimiento penal como solución a problemas de seguridad pública.



